“El corazón tiene razones que la propia razón desconoce”
PASCALE
Históricamente muchos sabios, filósofos y pensadores, han conceptualizado sobre el significado de los sentimientos. Así, que en diferentes épocas han estado presentes las diversas manifestaciones de la vida emocional vista desde ópticas muy relevantes del quehacer histórico de muchos gurú del pensamiento universal. Quienes hayan leído la Ética a Nicómaco, de Aristóteles, podrían observar, que allí, se encuentran interesantes referencias sobre la naturaleza y el carácter de los sentimientos y emociones del ser humano. Hemos podido observar, que el Renacimiento también fue una época que produjo hombres de alta envergadura, que supieron llevar los sentimientos y las pasiones a alturas realmente increíbles. Sin embargo, el término sentimiento aparece en la filosofía francesa, en el siglo XVII, con los Cartesianos. Para Descartes, por ejemplo, el término sentimiento se refiere a ciertos estados mentales ligados con las necesidades del organismo: el hambre, la sed, el dolor. Estos estados son catalogados como confusos y como pasiones. De allí, el tratado de las pasiones del alma que se convirtió en un gran acontecimiento: fue la primera monografía sobre las emociones y los sentimientos. Spinoza en su famosa y similar obra Ética publicada en 1677, habló del tema de las pasiones, y en una tercera obra comenta sobre la esencia y el origen de los afectos y sentimientos. Pero, es realmente Blaise Pascal, quien utilizo en su pensamiento el término sentimiento, al hablar del corazón, del instinto o incluso de la experiencia. Pascal opone el sentimiento a la razón en una intención laudatoria, radicalmente contraria al espíritu Cartesiano. Podríamos decir que, para Pascal, el sentimiento es la llave del amor, la fe y la esperanza. De ahí, el famoso pensamiento de Pascal “El corazón tiene razones que la propia razón desconoce”. Espero, que entiendan, que para Pascal, el sentimiento no se reduce, como en Descartes, aún simple estado psicológico pasivo y vinculado al cuerpo. Se trata de un acto espiritual que asimila valores. Los materialistas franceses afirmaron por su parte, la importancia que tienen los sentimientos en la vida social e individual. El duro economista Adam Smith promotor del liberalismo económico en sus investigaciones sobre la moral y la estética, se refirió a la importancia de la vida emocional. Y el idealista Emmanuel Kant demostró que el sentimiento no puede ser reducido a procesos intelectuales. Con estas referencias, podemos decir, que después de la segunda mitad del siglo XIX, se dio una gran importancia al estudio de las emociones y los sentimientos. El interés de los sentimientos estuvo también presente en las investigaciones de Darwin, particularmente en su obra la Expresión de las Emociones en los Animales y en los Hombres. Y por último, también quería decirles, que el sentimiento aparece también en las obras de Freud, con especial énfasis en la energía de la líbido y en un modelo primordialmente hidráulico. Yo digo, que nuestra vida emocional y nuestros sentimientos son reflejos de la conciencia aunada al corazón del individuo. Es decir, al estado consciente y la intuición que nos transmite el corazón. Tomando en cuenta que la estabilidad emocional o la postura del sentimiento, no pueden depender de la inestabilidad del carácter o de una determinada actitud subjetiva del individuo ante fenómenos que pueden ocurrir de momento. Los sentimientos no tienen por qué dejarse manipular por una actitud mental negativa o aprendida por el intelecto, ya que este representa una carga pesada, es algo prestado, es lo que aprendiste de la periferia y recuerda que toda esa influencia, es mas resentimiento que otra cosa. No necesariamente es sentimiento, lo ideal para promover los sentimientos es la inteligencia emocional, porque es innata para percibir la mejor actitud de los individuos, y ustedes saben que el sentimiento es natural; ese no se aprende, es algo de tu interioridad. La idea es pasar del pensamiento al sentimiento, no reprimirlo sino trascenderlo. Qué hay de un ser humano sin sentimientos. Si tú trasciendes los sentimientos, también trasciendes el carácter y te vuelves amoroso y comprensivo hasta por encima del materialismo.